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domingo, 27 de julio de 2014

"El planeta de los simios: Confrontación": cine como alegoría

En la memoria cinéfila perdura esa gran película titulada El planeta de los simios (1968), dirigida por Franklin J. Schaffner, convertida luego en saga exitosa, según la novela escrita por Pierre Boulle. En el 2001, otra versión apareció: relectura frustrada de Tim Burton. En el 2011, el mundo de los simios asomó de nuevo en filme de Rupert Wyatt. Precuela. Ahora seestrena la segunda película de esta nueva saga, con el título de El planeta de los simios: Confrontación (2014), con la atinada dirección de Mat Reeves. Su argumento enlaza bien y del todo con el filme del 2011.

La trama comienza cuando la llamada peste de los simios se ha convertido en pandemia (del final de la película anterior). Por otra parte, el chimpancé César es ahora indiscutido líder de la enorme población simia. No solo César tiene poder: a su sombra está un bonobo o chimpancé pigmeo, llamado Koba, quien sufre consecuencias emocionales de su tiempo en cautiverio. Desde ahí, el tratamiento se plantea como alegoría de la actual realidad humana y resulta bien lograda expresión del llamado género fantástico + acción + drama. También teoriza sobre el desatino de especies que se dicen con inteligencia superior. Las actuaciones, fotografía y música contribuyen a la creación de un “estado de ánimo” que se sostiene bien. Las secuencias con movimientos colectivos (sobre todo de simios) están cercanas a la perfección, con soporte digital. No hay más que decir: filme recomendado.

Para leer la crítica completa, CLIC en:
http://www.nacion.com/ocio/musica/Critica-cine-planeta-simios-Confrontacion_0_1429257104.html

lunes, 21 de julio de 2014

"Copia certificada" y "La mejor oferta": sorpresas gratas

Para que una película tenga calidad respetable solo necesita la inteligencia de su autor, su nervio creativo y su deseo para arriesgar. Pues bien, el director Abbas Kiarostami, iraní, tiene el valor de asumirse como tal con su película Copia certificada (2010), que llega con algún atraso a Costa Rica. 
Kiarostami indaga en conceptos vitalistas sin temor a ser culto: le exige al espectador, con manejo solemne en pantalla de las unidades dramáticas de espacio y tiempo, mientras los diálogos rompen esquemas narrativos. Con gran manejo del plano y contraplano, más otro mejor del plano-secuencia, nos vemos involucrados en esas discusiones sobre el papel del arte en la vida. De pronto, con mimetismo, esos conceptos se transfieren a la relación de pareja. Por supuesto que esta propuesta, a manera de ensayo, sería inexpresiva con malas actuaciones. No sucede así porque Juliette Binoche se apodera de su personaje con sutileza dramática en abanico de expresiones. A ella le corresponde el barítono inglés William Shimell con actuación justa.


El realizador italiano Giuseppe Tornatore logra una sentida fábula  para mostrar cómo es posible madurar durante la vida adulta. Se trata de la película italiana La mejor oferta (2013). Con un relato muy bien estructurado, pese a ese terco afán de Tornatore por narrarlo todo o casi todo. La mejor oferta narra la historia de un hombre solitario, huraño y hasta misántropo llamado Virgil (excelente actuación de Geoffrey Rush), experto en arte y agente de subastas, apreciado, pero igualmente estafador. Su vida transcurre al margen de cualquier sentimiento afectivo hasta que conoce a una hermosa y misteriosa joven. La aparición de esta joven, quien sufre de agorafobia, va a evolucionar el universo personal de Virgil, del todo. También el filme es el desarrollo de un proceso amatorio, donde, pese al manejo de ciertos lugares comunes, La mejor oferta se siente película más compacta y abre una situación de misterio. La mejor oferta privilegia la calidad, o sea,  de verdad quiere ser la mejor oferta en la cartelera fílmica.

lunes, 7 de julio de 2014

"Transformers 4": más tonta que las gallinas de noche

Batiburrillo. Suena bien esa palabra. Me resulta descriptiva para sintetizar la película Transformers: La era de la extinción (2014), dirigida por el explosivo Michael Bay. Batiburrillo: mezcla de cosas inconexas y que no vienen a propósito de nada. De verdad que esta película, también conocida con el título de Transformers 4, es arroz con mango como expresión verbal de algo descabellado, ilógico, incongruente y demás adjetivos que ustedes quieran desempolvar. Es paranoico juego visual y, además, sádico bullicio para agredir los sentidos del espectador, donde el montaje tan solo atropella su propio ritmo. Sucede cuatro años después del incidente de Chicago, cuando se supone que los Autobots y los Decepticons ya no están en la Tierra y por enredadas razones de corte político hay diseñadores humanos que buscan fabricar robots más avanzados como instrumentos de poder. No hay cuidado de nada: ni en el ritmo, ni en planos, ni en encuadres, ni en música, ni en definición de personajes, ni en dirección actoral, ni en planteamiento de situaciones, ni en desarrollo de diálogos. Sin ninguna estructura conceptual, Transformers: La era de la extinción es película más larga de lo debido y más tonta que las gallinas de noche, donde uno sale (peor en 3D) con el cerebro más golpeado que rodilla de zapatero.
Para leer la crítica completa, CLIC en:
http://www.nacion.com/ocio/cine/Transformers-Cine-decadente_0_1425257537.html