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lunes, 11 de enero de 2016

"En primera plana": nunca lo perdonaremos: ¡Nunca!

Los hechos: por el 2002, un equipo de reporteros del diario Boston Globe investigó y destapó los escándalos de pederastia cometidos durante mucho tiempo por sacerdotes católicos de Massachussets. No eran casos aislados, qué va, era una red de perversiones sexuales con consecuencias graves para las víctimas. La propia estructura de la arquidiócesis de Boston montó un aparato sólido, en complicidad con abogados sin escrúpulos, para ponerle tapa a esa olla de cochinadas. El manto de silencio fue orquestado por el propio cardenal de dicha diócesis, Bernard Francis Law. Este obispo luego fue obligado a renunciar y Juan Pablo II lo nombró en los dicasterios vaticanos, donde él se protege de los cargos judiciales que lo acusan en Estados Unidos. Sobre eso y sobre las investigaciones del grupo de periodistas llamado Spotlight, del Boston Globe, corre el argumento de la película En primera plana (2015), dirigida con sinceridad y tensión por Thomas McCarthy, quien logra acuñar, imagen tras imagen, un pálpito digno del mejor cine. 
Presencia admirable
del equipo actoral
Se debe alabar el buen manejo de recursos cinematográficos por parte del director para que su filme no sea un simple documento más sobre el tema: esta es una película con vida, capaz de enojarnos a quienes miramos con asombro el descaro eclesiástico para con los niños. Es cine valiente, no hay duda. Sin embargo, es más que eso: es cine inteligente y hace arte con su propuesta: el arte de la indignación. No hay concesiones temáticas y a ello se le suma una escritura fílmica de rigurosa caligrafía, sin perder el rumbo. Eso significa que el filme posee una lograda arquitectura para, sobre todo, privilegiar su autenticidad: ante un tema tan delicado, destaca su honradez conceptual. El mundo del periodismo, desde sus inquietas salas de redacción hasta las entrevistas fuera de ellas, está muy bien delineado: es la mejor glosa del relato. Lo cierto es que el contenido del filme determina cada uno de sus elementos y estos responden bien a esa exigencia. Otro mérito de la dirección. Como testimonio, así queda En primera plana, con una lista final de la gran cantidad de hechos semejantes en otros sitios del mundo: el catolicismo institucional nunca podrá lavarse la cara de esta inhumana versión moderna del “Dejad que los niños vengan a mí”: ¡nunca!

36 comentarios:

Wílliam Venegas Segura (DW) dijo...

"En primera plana" comporta dos elementos importantes que colaboran con el director. Uno es su inteligente montaje, que permite darle ritmo puntual a lo narrado, con buen manejo del compás de lo mostrado (cálculo de tiempos). Así, el filme siempre está enchufado o encendido.

El otro elemento es la presencia de un admirable equipo actoral: excelente grupo con Michael Keaton al frente, ¡puñeta!, grandioso. Es como si el cuerpo histriónico hubiese visto en el filme algo más, por lo que hizo –de la película– una causa.

Wílliam Venegas Segura (DW) dijo...

EN PRIMERA PLANA
Título original: Spotlight
Reino Unido, 2015
Género: Drama
Dirección: Thomas McCarthy
Elenco: Michael Keaton, Mark Ruffalo, Rachel McAdams, Liev Schrieber, Stanley Tucci
Duración: 130 minutos

Calificación: CINCO ESTRELLAS ( * * * * * ) de cinco posibles

Alejandro Soto Chaves dijo...

Michael Keaton, cual DiCaprio, un renacido; espectacular.
Brillante su cierre don Wílliam. ¡Nunca!

Juan Carlos Vargas Miranda dijo...

Hoy fui a ver al Magaly Spotlight y bueno cuando veo una película como esta tan bien hecha y tan bien actuada mi fe en el cine actual se revitaliza, tratando un tema tan duro, espinoso, triste y sobre todo tan actual como es la pedofilia dentro de la iglesia católica, excelente película en todo sentido yo sé que son feas las comparaciones porque son temas y contextos diferentes pero esta película me recordó a All the president's men por ese coraje, valor, el ir siempre para adelante del equipo de periodistas investigativos no importando las amenazas de donde vengan, en cuanto a las actuaciones nadie desentona pero sobresalen Mark Ruffalo y Michael Keaton excelentes, recomendada, vayan a verla.

Robert Chaves dijo...

9.5/10.
En su aparente sencillez se encuentra su grandeza. Es cine en estado puro, guión e historia por encima del espectáculo visual y grandes giros argumentales. La verdad de algo tan cercano y cotidiano como lo es la Iglesia católica y su poder en muchas sociedades del mundo, dando pie a innumerables abusos, es algo más terrorífico que cualquier ficción.
La parte periodística es desarrollada de manera tan creíble que me sentí parte de esa redacción. En ese filme todos los actores son protagonistas, no hay ninguno al que se le de más protagonismo que a otro y, eso, es un gran logro...un balance perfecto que me hizo recordar otra gran película contemporánea con un tema social y, un elenco de actores importante como lo fue Margin Call.

César Andrés Mena Torres dijo...

Spotlight (2015) de Thomas McCarthy.

Película basada en hechos reales que se enfoca en las investigaciones realizadas por Spotlight, un pequeño departamento del periódico The Boston Globe, sobre los abusos sexuales en contra de niños cometidos por los curas de la archidiócesis de Boston a lo largo del tiempo. A pesar de que estos atropellos se conocían desde tiempo atrás, nadie había escarbado ni destapado tanto como lo hicieron este grupo de periodistas.

El film se ubica por ahí del año 2001, cuando comienzan a ir armando toda la historia, el equipo de cuatro reporteros se dividen el trabajo en distintas vertientes, se sumergen en las labores de forma incansable para lograr su cometido. McCarthy consigue una narración realmente envidiable con un ritmo frenético y una historia llena de detalles pero que no se denota en ningún momento cansina.

La película cuenta con poco más de dos horas de duración que no se sienten, la historia fluye y nunca se estanca, a pesar de los problemas que se les van presentando, de ahí que sin duda el guion realizado por el propio director junto a Josh Singer es uno de los puntos más altos, tiene una gran cantidad de personajes y situaciones, nombres y datos pero que nunca se torna caótica respecto a lo que presenta.

De esta forma la película va mostrando sus cartas en cuanto al argumento que presenta, unas personas que aprovechan de su posición para abusar de víctimas que son escogidas por tener problemas familiares, es decir en riesgo social. Todo esto frente a una sociedad que encubre totalmente estas acciones, que supongo intentan visualizarlo como algo aislado que está lejos de ser la constante.

Ahí es donde el trabajo de estos periodistas toma más fuerza, ya que no sacaron a relucir hechos saltados como si fueran esporádicos, por el contrario, se enfocaron en la necesidad de presentarlo como lo que realmente es, algo lamentablemente muy común. Como común es que las personas vuelvan a ver a otro lado cuando se habla de este tema, además, y lo más importante de todo, que la institucionalidad de la Iglesia (Vaticano incluido) está podrida y es la encargada de encubrir dichos crímenes.

El film cuenta con un elenco muy amplio pero en un estado total de gracia, tanto protagonistas como secundarios, pero sin duda el que más destaca es Mark Ruffalo quien consigue nuevamente un gran papel, metiéndose en la piel de este periodista, que prácticamente ha dejado de lado su vida personal para enfocarse totalmente en su trabajo, en la investigación que están llevando, más aún por lo importante que resulta ser.

Otro punto que destaco de Spotlight es que a pesar de que sin duda lo que hace es destacar la gran labor de estos reporteros, lo hace sin colocarlos totalmente como figuras pulcras o correctas. Por el contrario, se ensaña en distintos tramos en mostrar sus errores, ejemplo máximo de esto es que una historia de abusos había saltado en los 90, pero nadie se metió de lleno a investigar, o bien, que muestran cómo intentan ser los primeros en dar la noticia frente al trabajo que eventualmente puede hacer la competencia.

Todos sabemos el poder de la Iglesia Católica, probablemente no haya disminuido su control en la sociedad, pero al menos lo que hicieron estas personas al sacar un tema tan delicado haya prevenido sobre más casos o el desconocimiento de estos. Spotlight como film cumple a cabalidad, se centra en las investigaciones no en sus protagonistas, y esto es de agradecer porque no desvía su atención en ningún momento. Buena película.

Unknown dijo...

Desde el inicio tuve altas expectativas sobre la película pero sinceramente nunca pensé que llegaría a tocarme en las fibras más sensibles de la manera en que lo hizo. Creo que eso es lo que ocupamos a veces, un buen "socollón" de nuestras bases culturales y religiosas para apreciar mejor el bosque completo y tener una mejor comprensión del mundo que nos rodea y sus instituciones, algunas consideradas alguna vez como "venerables".

Spotligh realmente traslada ese rigor periodístico, científico y estadístico al asistente, es una producción digna de admirar y espero que llegue a la mayor cantidad de público posible, es el tipo de mensaje que siempre se debe difundir.

Eduardo Loaiza dijo...

"EN PRIMERA PLANA"
Es impresionante como el director de la película mantiene de forma sostenida la tensión dramática que conforme pasan los minutos uno como espectador se indigna cada vez más hasta llegar al punto de la decepción total ante una institución totalmente corrupta.

La dirección de actores es tan buena, que en cada una de las entrevistas del equipo periodístico de "En primera Plana" (Spotlight) a las víctimas de las violaciones uno olvida por completo su papel como espectador y más bien, se compenetra tanto con las víctimas que uno mismo quisiera estar allí físicamente para brindarles su apoyo, aunque sea una palabra de consuelo.

El montaje de escena tras escena no permite dejar espacios vacíos en la narración. Lo complejo: desarrollar un guión en donde existen múltiples historias y actores que se entremezclan. Lo irónico: entre más pasaban los años y se quería ocultar lo imposible, más y más todos los implicados en toda esta estulticia se amalgamaban, como si por querer que el tiempo borrara todo pasaba lo contrario, esta expuesto ante toda una ciudad, solamente que nadie lo quería ver.

Don William Wílliam Venegas La Huella Del Ojo lo felicito por la crítica, de verdad fue un gusto leerla. Y después de haber visto la película antes de leer su crítica, solamente le puedo decir: está totalmente correcto en sus argumentos: ¿dejad que los niños vuelvan a mí?. R/: Nunca más

Robert Chaves, Fanatiticos del cine dijo...

EN PRIMERA PLANA: "En su aparente sencillez se encuentra su grandeza. Es cine en estado puro, guión e historia por encima del espectáculo visual y grandes giros argumentales. La verdad de algo tan cercano y cotidiano como lo es la Iglesia católica y su poder en muchas sociedades del mundo, dando pie a innumerables abusos, es algo más terrorífico que cualquier ficción.
La parte periodística es desarrollada de manera tan creíble que me sentí parte de esa redacción. En ese filme todos los actores son protagonistas, no hay ninguno al que se le de más protagonismo que a otro y, eso, es un gran logro...un balance perfecto que me hizo recordar otra gran película contemporánea con un tema social y, un elenco de actores importante como lo fue Margin Call".

Steve Monge dijo...

Muy buena película: 9 de 10.

Carmen Fernández dijo...

EN PRIMERA PLANA:
La Iglesia Católica no debe proteger a los sacerdotes y obispos pedófilos. Lamentablemente, estas situaciones son encubiertas por sus superiores y muchos clérigos han sido escondidos, trasladados de sus diócesis y librados de la cárcel.

Lo más lamentable, es la actitud del Vaticano, ha callado por muchos años estos delitos, entre muchos otros escándalos que siempre se dan, con la justificación de que los fieles no pierdan la fe. Una alcahuetería imperdonable.

Por suerte existen periodistas como los del diario The Boston Globe, quienes investigaron los hechos ocurridos en Massachussets y que se trataron de ocultar irresponsablemente por la Arquidiócesis de Boston.

La película Spotlight nos muestra un cine socialmente comprometido, valioso y valeroso, basado en hechos reales y narrado con gran profesionalismo.

Saludos, Carmen Fernández R.

Carmen Fernández dijo...

Gracias DW por su crítica que pone usted el dedo en la llaga y lo hace de manera valiente en el periódico que escribe que es La Nación.

Eileen dijo...

La película es grandiosa, precisa, como un reloj suizo.

Po dijo...

DW, de verdad que esta película le llega a uno al alma y más si uno es un papá panda. Entre tristeza y enojo eso nos dio a mí y a mi esposa panda. No somos católicos pero nos duele porque un mensaje tan bueno como el de Cristo sea así avergonzado.

Gracias DW y ¿no sabe usted si don Sergio ya escribió su crítica de esta película es que nos gusta leerlo? Por favor avísenos.

wílliam venegas segura dijo...

Po:
Voy a averiguar con Sergio para que él ponga el enlace de su crítica aquí (si la escribió) y, así, usted pueda leerla. Gracias como siempre.

Rónald José Loaiza Baldares dijo...

Creo que lo que más me agrada de las críticas de DW (aunque en ocasiones no coincidamos) es su forma de escribirlas. Decir las cosas como son. Además, no deja espacio a aspectos subjetivos al hablar de los elementos cinematográficos. En este caso, coincido completamente con su apreciación.

Juan Carlos Vargas Miranda dijo...

Excelentes Michael Keaton y Mark Ruffalo. Esta película me recordó a "All the president's men" aunque son temas y contextos totalmente distintos pero Spotlight (En primera plana) no se queda atrás en su excelencia.

Alejandro Soto Chaves dijo...

Michael Keaton, cual DiCaprio, renacido; espectacular.
Brillante su cierre don Wílliam. ¡Nunca!

Óscar Laguna / Fanatiticos del Cine dijo...

El cine como vehículo de denuncia. El filme basado en la labor investigativa del Boston Globe no solamente denuncia al abuso de menores hecho por la iglesia, ni tampoco solamente el encubrimiento hecho por la propia iglesia; sino va más allá y denuncia la propia complicidad de la prensa a través de su pasividad (el caso estuvo archivado en el Globe por años, hasta que el grupo de periodistas representados en el filme lo retoma).

wílliam venegas segura dijo...

Óscar:
buen apunte este suyo sobre la propia prensa.

Paulo Castillo - Fanatiticos del Cine dijo...

EN PRIMERA PLANA:

La película es esencial, no solo es una muestra casi biográfica de hechos reales, pero es una demostración de la pasión llevada a un altísimo nivel

Wílliam Venegas Segura (DW) dijo...

Parece que las críticas apuntan a la misma diana. Muy bien.

Sergio dijo...

Hola, querido amigo Po, siempre tan agradaable. Los pandas sí que me convencen. (Ya casi viene KungFuPanda3, por cierto.)

Aquí lo que escribí de esta súper peli. ¡Saludos!


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Spotlight es evidencia del excelente cine que denuncia sin remordimientos

Es pocas veces que una película se mueve con la facilidad que lo hace Spotlight (En primera plana). Es más, lo hace parecer más fácil de lo que es cuando se trata de narrar en pantalla. Así, con seguridad, astucia, delicadeza, maestría y humanidad transcurre esta película que no debe perderse nadie. Nadie.

Sucedió en el 2001, cuando el periódico The Boston Globe decide investigar los escándalos de pederastia contra sacerdotes que habían sido ocultados durante años sin que nadie le prestara la atención suficiente al tema.
Con apenas eso de base, Spotlight pasa como uno de los mejores guiones del año, desarrollándose poco a poco y con excelencia. De esos que ajustan a la perfección todas las tuercas de su engranaje para dar una construcción impecable de su historia y tratamiento al punto de sus temas.
Porque entra el concepto de la denuncia, del desenmascarar, descubrir y revelación de secretos que puede que la gran mayoría de personas prefiere negar o ignorar, pero con evidencia contundente de que los sucesos mostrados son parte de un fenómeno importante y espeluznante de conocer.

La persistencia del trabajo se vuelve emoción por descubrir y desenmascarar, pero luego, se convierte en necesidad de sacar a luz lo que se ha descubierto, de advertir y esperar a que no vuelva a suceder. Pero el oficio del periodista es informar con argumentos reales, que demuestren y prueben que lo que escribe es verídico. Ahí, Spotlight mantiene y cuida su delicada narración principal, pero el subtema del periodismo investigativo e informativo está ahí, para tomar en cuenta, también. Porque ¿cuáles son las noticias que hay que cubrir? Se nos informa sobre lo que el periodista quiere que sepamos, el interés no es público; en los peores casos, es crear la mejor imagen de ellos mismos.

Con tantos aciertos, no había manera de dejar de lado el impresionante trabajo de actores que lleva el núcleo humano y emocional. Ni uno resulta flojo aquí; hasta los secundarios que aparecen en apenas un par de escenas. Michael Keaton, Rachel McAdams, Stanley Tucci, Liev Shrieber (entre otros, que ninguno hace mal trabajo) y el brillante Mark Ruffalo (¡qué bien que lo hace aquí!).
En Spotlight también hay claridad. No solo en su puesta en escena bien llevada, sino es sus puntuales y astutos diálogos, su música y fotografía, sencillas pero atinadas, que se integran en un filme necesario y lleno de sutiles sorpresas que pueden dejar boquiabierto a más de uno. Además de un montaje impecable.

Tal vez es porque no queremos aceptarlo, o porque el poderío de la Iglesia es conocido, o porque la sociedad no se atreve a cuestionar actos imperdonables de una institución tan dominante en el mundo; pero no es la primera vez que queda expuesto en un filme. Este es, entonces, un recordatorio y reafirmación de que el espectador debe estar más atento a la información que escucha y lee y a cuestionar actividades sospechosas que salgan a la luz. Todo esto a través de un cine brillante, bien estructurado y narrado a la perfección que, repito, nadie se debe perder.


Calificación: 10

Carlos Alexander Navarro Heyden dijo...

Es lamentable cuando un periodista pierde la objetividad y hace de su comentario una expresión de sus prejuicios personales. La antirreligiosidad del crítico Venegas es un matiz que ya se ha denotado en otras de sus críticas en La Nación.

Ciertamente hubo (y muy posiblemente aún hay) sacerdotes que traicionaron lo más sagrado de su vocación y también traicionaron a la Iglesia, entendida como el total de los creyentes católicos, al cometer estos crímenes terribles contra niños y niñas, los más queridos para Cristo. Y hubo obispos y otros prelados que cometieron la felonía y cobardía de encubrirlos. Nadie lo niega. Los católicos que deseamos una Iglesia fiel a Jesús nos sentimos profundamnte traicionados y asqueados ante estos hechos, y aspiramos a que la justicia caiga sobre sus autores.

Pero no es válido, ni ético, sobregeneralizar y pretender así que toda la Iglesia (la "iglesia institucional", según la expresión de Venegas) deba lavarse la cara por esto. Los que deben lavarse la cara, y estoy de acuerdo en que nunca lo lograrán, son los sacerdotes pedarastas y sus encubridores. Y éstos son una minoría que ha hecho mucho daño, pero minoría al fin. Y allí está lo inválido y poco ético de actitudes como la del crítico: se condena de antemano a todos los sacerdotes católicos, y por extensión a toda la Iglesia, por el crimen cometido por una minoría. Y de paso se tiende un velo intencionado sobre toda la labor humanitaria y educativa que la Iglesia hace cada día, a través de sacerdotes, religiosos y laicos comprometidos, en favor de la niñez y de la humanidad en general. Sin duda, se trata de una postura ideológica y por ende sesgada. Además, el velo así tendido sirve para esconder todo lo que los dos últimos Papas han hecho para contrarrestar y combatir la pederastia dentro de la Iglesia, desde la aceptación pública del problema a través de una carta pastoral por parte de Benedicto XVI (necesaria como un primer paso) hasta la creación por parte de Francisco de una comisión integrada por miembros del clero y laicos para dictar políticas y procedimientos tendientes a fortalecer la seguridad de los niños dentro de la iglesia. Esto pasando por el hecho de que ya algunos casos han sido sancionados y debidamente condenados por el Vaticano, mientras otros están en proceso de investigación.

La labor periodística tendiente a sacar a la luz los crímenes y las organizaciones que los tutelan y comenten, sea en el seno de instituciones religiosas o no religiosas, es necesaria por principios de justicia y seguridad. Pero la mania de sobregeneralizar y condenar a toda una colectividad de forma indiscriminada (incluso hasta hepática) ni se justifica ni contribuye a encontrar soluciones. Sólo sirve para crear distanciamientos.

http://www.nacion.com/beta/ocio/cine/critica-pelicula-spotlight_0_1535846434.html

Aurelio dijo...

Excelente crítica de la película, amigo William. El poder que tiene el catolicismo en muchos países es enorme.
Que no nos callen.
Un abrazo!

Mark de Zabaleta dijo...

Tras leerlo todo... parece realmente interesante!

Saludos

Alexander Loaiza dijo...

Spotlight es cine incisivo, que de manera humana retrata uno de los muchos casos inhumanos que suceden día a día dentro de las paredes de la institución más poderosa del mundo y McCarthy lo realiza de manera sutil sin caer en la polemicidad, porque es un tema frágil y debe ser tratado como tal, siendo la fortaleza del filme, además, pienso que al ser un trabajo desde el enfoque periodístico, este tiene un gran valor de análisis para personas en el ámbito, ya que es un buen ejemplo de como debe ser llevado a cabo el periodismo investigativo, desde la recopilación de documentos hasta la publicación de esta y las implicaciones que luego vendrían.
Una película que ninguna persona debería pasar por alto.

Pericles Peri dijo...

Estoy totalmente de acuerdo con Carlos Alexander, respecto a que nooo se debe generalizar. La iglesia Católica no está conformada, solamente, por 4 o por 40 gatos.

Respecto a la crítica de la película y el caso del que se ocupa, dejando de lado el yerro de la generalización... muy buena está, Güi Wílliam.

Pericles Peri dijo...

Estoy totalmente de acuerdo con Carlos Alexander, respecto a que nooo se debe generalizar. La iglesia Católica no está conformada, solamente, por 4 o por 40 gatos.

Respecto a la crítica de la película y el caso del que se ocupa, dejando de lado el yerro de la generalización... muy buena está, Güi Wílliam.

Pericles Peri dijo...

¡¿En don de está Chismijetas, pa' riarle?!

Pericles Peri dijo...

¡¿En don de está Chismijetas, pa' riarle?!

Chismiticos 2 dijo...

Ahhhhhhhhhhh, Pericles,
él se mira al espejo
y ve mi rostro en dicho espejo.
Pobre de él, pobre de mí.

Chismiticos 2 dijo...

Pericles es católico
Pericles es católico
Pericles es católico
Pericles es católico,
católico es.

Señor Cara de Papa dijo...

Las verdades no se deben callar. Valiente la acción de estos periodistas.
Excelente la crítica de Don Wílliam.

Roberto Brenes dijo...

Es cuestionable claro el caer en generalizaciones, pero cuando la propia cúpula eclesiástica (llamese vaticano) incubre y niega los hechos reubicando al cardenal que toleró toda esa cochinada, eso deja demasiado que desear. Bien por Bergoglio que ha tratado de poner un poco mas de acción sobre el caso (casos, que no fueron 40, ni 70, 249, según esta peli.

Clara Salazar dijo...

Sencillamente uno de los temas más controversiales de nuestra época, y la manera en la que incluso como país hemos afrontado está situación nos da espacio para analizar. En primera Plana nos trae una verdadera labor periodística, dejando de lado un poco la película taquillera de hollywood para mostrarnos, desde adentro, como los periodistas enfrentaran obstáculos tanto como profesionales como personales. Una historia contundente, precisa y que a pesar de que mantiene en ocasiones un ritmo narrativo un poco lento mientras se desarrolla, es capaz de tocar esa fibra sensible y mostrar a la audiencia una nueva cara de los casos de pederastia que se suscitaron